El gobierno de Teherán califica como “propaganda” las declaraciones del presidente estadounidense y asegura que no ha habido contactos para detener las hostilidades
El gobierno de Irán desmintió de manera categórica las recientes afirmaciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien aseguró que el régimen iraní se había puesto en contacto con su administración para negociar un alto el fuego. El Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán calificó estas declaraciones como “totalmente infundadas” y parte de una estrategia de manipulación mediática para presionar a la nación islámica en un momento de alta tensión regional.
A través de un comunicado oficial, las autoridades iraníes sostuvieron que no tienen intención de solicitar una tregua bajo las condiciones actuales y que su postura de resistencia frente a las sanciones y la presencia militar estadounidense en el Medio Oriente permanece inalterada. Teherán subrayó que cualquier proceso de diálogo real debería pasar por el respeto a los acuerdos previos y el levantamiento de las restricciones económicas, algo que, según ellos, no ha ocurrido.
El cruce de declaraciones se produce en un contexto de incertidumbre global, donde los mercados energéticos y la seguridad internacional están pendientes de la escalada en el Golfo Pérsico. Mientras la Casa Blanca insiste en que Irán está mostrando señales de debilidad y busca una salida diplomática, los líderes iraníes refuerzan su retórica de soberanía, dejando claro que no se dejarán amedrentar por lo que consideran “falsas narrativas” provenientes de Washington.
