Marcelo Ebrard admite un cambio de estrategia ante la complejidad de la revisión del tratado comercial
El Secretario de Economía, Marcelo Ebrard, reconoció que el Gobierno de México ha ajustado su postura de cara a la próxima revisión del T-MEC, optando ahora por buscar la reducción de aranceles en lugar de su eliminación total. Durante una reunión con la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA), el funcionario explicó que este cambio responde a la realidad política y económica actual con Estados Unidos y Canadá. Ebrard enfatizó que el objetivo primordial es mantener la competitividad del sector productivo mexicano, adaptándose a las exigencias de sus socios comerciales.
La nueva estrategia diplomática reconoce que las tensiones comerciales y las políticas proteccionistas en la región hacen poco viable una exención arancelaria completa en ciertos rubros sensibles. Ante este escenario, México se enfocará en negociar “tasas preferenciales” o reducciones significativas que permitan a las empresas mexicanas seguir exportando sin perder su ventaja en el mercado norteamericano. Esta posición busca evitar estancamientos en las mesas de negociación y asegurar que el flujo comercial no se vea interrumpido por posturas demasiado rígidas ante las demandas de Washington.
Finalmente, el secretario subrayó que la revisión del tratado en 2026 será un proceso de “cooperación necesaria” para fortalecer la soberanía energética y el desarrollo tecnológico regional. Aunque la meta de aranceles cero se ha postergado, Ebrard aseguró que se defenderán con firmeza los intereses de la industria nacional para evitar daños económicos. Con este pragmatismo, el gobierno mexicano pretende dar certidumbre a los inversionistas y garantizar que el T-MEC siga siendo el motor de crecimiento para el país frente a la incertidumbre global.
