El técnico nipón Hajime Moriyasu reconoció la superioridad de Brasil pero recordó que Japón le ganó un amistoso en 2024 para nutrir la ilusión de avanzar. Lamentó la desventaja en descanso y kilómetros recorridos, elogió a Ancelotti y preparó a sus jugadores para dar el golpe este lunes a las 11:00 horas en Houston.
Hajime Moriyasu, técnico de la selección de Japón, compareció ante los medios con una mezcla de humildad y determinación a un día de medirse ante Brasil en los Dieciseisavos de Final del Mundial 2026. Admitió sin rodeos que Brasil es una de las mejores selecciones del mundo y que su equipo llega como candidato a perder, aunque añadió que esa situación lo impulsa a competir con más intensidad.
Como argumento de esperanza, Moriyasu trajo a colación el amistoso del año pasado en el que Japón venció a Brasil en casa, un resultado sin precedentes entre ambas naciones. El seleccionador, sin embargo, reconoció que el contexto del Mundial es más exigente y que el rival ha evolucionado. También lamentó la desventaja de haber viajado entre tres países durante la fase de grupos, mientras Brasil disfrutó de más descanso y menos kilómetros.
Ancelotti mereció también sus propias palabras en la conferencia de prensa. Moriyasu destacó su trayectoria, su liderazgo y la singularidad de ser el primer técnico no brasileño en dirigir a la Canarinha. El partido entre ambas selecciones se jugará el lunes a las 11:00 horas en el Houston Stadium.
