La presidenta del Comité Ejecutivo Estatal de Morena en Zacatecas resaltó que 36 mil mujeres mayores de 60 años reciben la Pensión Mujeres Bienestar, y subrayó la coordinación entre los gobiernos estatal y federal.
En Zacatecas, hablar de bienestar social hoy implica reconocer un liderazgo estatal que ha decidido no quedarse al margen de los grandes cambios nacionales. La presidenta del Comité Ejecutivo Estatal de Morena en Zacatecas, Roxana Muñoz, destacó el papel del gobernador David Monreal Ávila en la consolidación de políticas de bienestar social en la entidad.
La reciente entrega de apoyos de la Pensión Mujeres Bienestar no sólo refleja una política federal en marcha, sino también la capacidad de articulación y compromiso del gobierno estatal. Que 36 mil mujeres mayores de 60 años en el estado ya reciban este apoyo no es un dato aislado; es el resultado de una visión política que ha entendido que la justicia social no puede esperar y que debe construirse desde el territorio. En un contexto donde durante décadas muchas mujeres quedaron fuera de cualquier sistema de protección, hoy Zacatecas se coloca como un ejemplo de cómo los programas pueden aterrizarse con sentido social.
Muñoz señaló que la presencia de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo en General Pánfilo Natera confirmó algo más que un acto protocolario: evidenció una relación de colaboración efectiva entre el gobierno federal y el estatal. Pero más allá de esa coordinación, lo que destaca es la forma en que el gobernador Monreal ha asumido este proyecto como propio, impulsándolo con convicción.
El gobernador David Monreal Ávila no sólo ha respaldado la política social; la ha dotado de narrativa y sentido. Su mensaje es claro: no puede haber paz, bienestar ni progreso sin igualdad. Y en Zacatecas, esa igualdad pasa necesariamente por reconocer el papel histórico de las mujeres, muchas veces invisibilizado.
Es significativo que el propio gobernador haya subrayado que la justicia para las mujeres llegó tarde, pero llega. Esa afirmación no es menor: implica una autocrítica al pasado, pero también una apuesta por un presente distinto. En tiempos donde la política suele reducirse a cifras, Monreal ha insistido en poner al centro el valor humano detrás de cada beneficiaria.
Sin embargo, el reto sigue siendo enorme. Este tipo de programas son un paso importante, pero no definitivo. La verdadera transformación que propone el gobierno estatal tendrá que reflejarse también en oportunidades para las mujeres más jóvenes, en acceso a empleos formales y en condiciones de equidad a lo largo de toda la vida.
Aun así, lo que ocurre hoy en Zacatecas merece atención. No sólo por la magnitud del apoyo, sino por el liderazgo que lo acompaña. David Monreal ha logrado posicionarse como un actor clave en la implementación de políticas sociales que buscan cerrar brechas históricas.
En un país donde muchas veces las estrategias se quedan en el discurso, Zacatecas muestra una ruta distinta: la de llevar los programas al territorio, escuchando a la gente y generando resultados concretos. Y en ese proceso, el papel del gobernador no ha sido secundario, sino determinante.
Si algo queda claro, es que los cambios profundos requieren no sólo de buenas políticas, sino de liderazgos que las impulsen con convicción. Hoy, en Zacatecas, ese liderazgo tiene nombre y apellido, y Roxana Muñoz lo destaca como ejemplo de compromiso con la justicia social.
