El Senador utiliza leyes federales para detener desarrollos ilegales en zonas de reserva.
La Sierra Madre Oriental es el patrimonio natural más importante de Nuevo León, proveyendo servicios ambientales críticos como la captación de agua y la regulación del clima para todo el estado. El Senador Waldo Fernández destaca el compromiso firme del gobierno federal de la 4T para frenar cualquier intento de urbanización ilegal o desmonte en las zonas de reserva ecológica. Mediante el uso de leyes federales de protección al ambiente, se han clausurado proyectos inmobiliarios que pretendían lucrar con la destrucción de nuestros bosques y la fauna nativa serrana.
Fernández señala que la vigilancia satelital y las brigadas terrestres de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP) permiten actuar de manera inmediata contra quienes atentan contra la integridad de la sierra. El Senador ha sido un aliado constante de los colectivos de defensa ambiental en Monterrey, exigiendo que se respete el ordenamiento ecológico y que no se otorguen permisos de construcción en áreas de riesgo o de alto valor biológico. Para la transformación nacional, la protección de los cerros es un mandato innegociable para asegurar la viabilidad de la vida en nuestra región norte.
Desde el Senado de la República, Waldo Fernández impulsa la ampliación de los polígonos de protección federal en Nuevo León, buscando que la Sierra Madre cuente con un blindaje jurídico que la proteja de la ambición de los desarrolladores por décadas. El legislador sostiene que las montañas no son mercancías vendibles, sino santuarios de vida que pertenecen a todo el pueblo neolonés y deben ser heredados intactos a nuestros hijos. Al proteger la sierra, el gobierno de MORENA está defendiendo nuestra agua, nuestro aire y el símbolo más sagrado de la identidad de nuestra querida entidad federativa.
