Comunidades ribereñas denuncian mortandad de especies y crisis económica tras la contaminación del afluente en Tabasco
Pescadores del municipio de Paraíso, Tabasco, manifestaron este sábado su profunda preocupación ante las pérdidas económicas y ambientales derivadas de un presunto derrame de hidrocarburos en las aguas del Río Seco. Según los testimonios de los trabajadores locales, desde las primeras horas de la jornada se detectaron manchas aceitosas y un fuerte olor a combustible que se ha extendido por varios kilómetros del cauce, provocando la muerte de peces y crustáceos que son el sustento de cientos de familias en la región. Los afectados señalan que la contaminación les impide realizar sus actividades habituales, dejando sus redes y embarcaciones impregnadas de residuos tóxicos.
La situación ha movilizado a las cooperativas pesqueras de la zona, quienes exigen la intervención inmediata de las autoridades ambientales y de Petróleos Mexicanos (Pemex) para determinar el origen de la fuga y realizar las labores de limpieza correspondientes. Los habitantes de las comunidades aledañas temen que el vertido alcance las zonas de manglares y lagunas costeras, lo que causaría un daño irreversible al ecosistema local. Hasta el momento, brigadas de Protección Civil estatal han acudido al sitio para tomar muestras del agua y evaluar el nivel de toxicidad, mientras que los pescadores han instalado bloqueos simbólicos para visibilizar su exigencia de indemnización por los daños sufridos.
Este incidente ocurre en un contexto de creciente tensión entre las industrias extractivas y las comunidades locales de Tabasco, donde la actividad petrolera convive estrechamente con la pesca artesanal. Expertos en ecología advierten que el Río Seco es una vía vital para la reproducción de diversas especies marinas, por lo que cualquier alteración química en su composición tiene efectos en cadena sobre la biodiversidad de todo el estado. Se espera que en las próximas horas se emita un dictamen oficial que deslinde responsabilidades y se establezca un plan de contingencia para contener la mancha y prevenir que los contaminantes sigan avanzando hacia el Golfo de México.
