Refuerzan acuerdo voluntario ante la presión inflacionaria por el alza internacional del crudo
El Gobierno de México y diversas empresas del sector gasolinero formalizaron un compromiso extraordinario para establecer un precio máximo de 28 pesos por litro de diésel. Este acuerdo busca mitigar el impacto del incremento en los precios internacionales del petróleo, impulsado principalmente por los conflictos en Medio Oriente. La medida sustituye el tope previo de 28.28 pesos, intentando estabilizar los costos de transporte y producción en un contexto de alta volatilidad energética global.
A pesar del anuncio oficial, el cumplimiento de este pacto voluntario enfrenta desafíos operativos significativos. Datos actuales de la Comisión Reguladora de Energía (CRE) y la agencia PetroIntelligence indican que solo el 21% de las estaciones de servicio han logrado ajustarse al tope establecido, mientras que el precio promedio nacional se ubica en los 28.51 pesos. El Gobierno Federal reiteró que la participación de las empresas es esencial para proteger la economía familiar, aunque reconoció que las condiciones de cada gasolinera varían según su logística y costos de importación.
Las autoridades financieras mantienen una vigilancia permanente sobre el mercado para asegurar que los estímulos fiscales se traduzcan en beneficios directos para el consumidor. Por su parte, el sector gasolinero reafirmó su voluntad de coordinación con el Estado para dar continuidad a esta estrategia de reducción de costos, considerada vital para frenar la inflación en el país. El comunicado oficial subraya que los esfuerzos conjuntos continuarán mientras persistan las condiciones de inestabilidad en los mercados internacionales de hidrocarburos.
