Autoridades en El Rosario, Sinaloa, refuerzan la estructura del yacimiento tras el colapso que mantiene atrapados a tres trabajadores
Los equipos de rescate y protección civil han intensificado las labores de estabilización en la mina Santa Fe, ubicada en el municipio de El Rosario, con el objetivo de llegar hasta los tres trabajadores que quedaron atrapados tras un derrumbe ocurrido recientemente. Según el último reporte de las autoridades locales, los trabajos se centran en apuntalar las zonas críticas del túnel y remover escombros de manera estratégica para evitar nuevos desprendimientos que pongan en riesgo tanto a los mineros como a los rescatistas. La complejidad del terreno y la inestabilidad del suelo han obligado a utilizar maquinaria especializada y técnicos expertos en minería.
A la par de las maniobras físicas, se ha instalado un sistema de bombeo de alta capacidad para reducir los niveles de agua acumulada en las zonas bajas del yacimiento, un factor que ha dificultado el acceso en las últimas horas. El gobierno municipal de El Rosario, en coordinación con brigadas de empresas mineras aledañas y el Ejército Mexicano, mantiene un cerco de seguridad en el área para facilitar el flujo de equipos de emergencia. Hasta el momento, no se ha logrado establecer contacto auditivo o visual con los trabajadores, pero las autoridades aseguran que las labores no se detendrán hasta agotar todas las posibilidades de rescate.
Familiares de los mineros permanecen en un campamento improvisado a las afueras de la mina, donde reciben actualizaciones constantes y apoyo psicológico por parte de especialistas. La empresa operadora de la mina Santa Fe ha manifestado su disposición para colaborar plenamente en las investigaciones y proveer los recursos necesarios para la operación de salvamento. Este incidente ha reabierto el debate sobre las condiciones de seguridad en las minas de la región sur de Sinaloa, mientras la prioridad absoluta del Estado sigue siendo la localización con vida de los tres operarios.
