Durante una multitudinaria concentración frente al palacio de Miraflores, Nicolás Maduro aseguró que Estados Unidos “jamás” logrará sacarlo del poder y afirmó que nunca traicionará ni a Hugo Chávez ni al pueblo venezolano. Sus declaraciones se producen tras advertencias del presidente Donald Trump, quien ha dicho que ordenará ataques terrestres contra supuestos “grupos narcotraficantes” que vincula reiteradamente con el gobierno venezolano.
Según medios internacionales, ambos mandatarios sostuvieron una reciente conversación telefónica cuyo contenido no se ha revelado, aunque versiones apuntan a que Trump exigió a Maduro abandonar el cargo. El líder venezolano subrayó que, pese a 22 semanas de asedio estadounidense, el país ha alcanzado una “capacidad defensiva integral” inédita y que no busca una “paz de esclavos”, sino la protección plena de la patria.
Maduro aseguró que más de 6.2 millones de milicianos se han capacitado en jornadas de entrenamiento voluntario y llamó a la unidad frente a la tensión creciente, avivada por rumores sobre el cierre del espacio aéreo venezolano. No obstante, el gobierno asegura que todas las actividades internas continúan con normalidad, sin alteraciones en la vida nacional.
