Agentes estadounidenses viajan a la isla para colaborar en la investigación sobre el hundimiento de una embarcación con migrantes
Un equipo de especialistas del Buró Federal de Investigaciones (FBI) de Estados Unidos llegó a Cuba para realizar una visita oficial de trabajo relacionada con el trágico incidente marítimo ocurrido en las costas de Bahía Honda. El suceso, que dejó un saldo de cinco personas fallecidas —incluyendo a una menor de edad—, se produjo cuando una lancha rápida que transportaba migrantes colisionó con una unidad de las Tropas Guardafronteras de Cuba durante un intento de salida ilegal del país.
La presencia de los agentes federales en territorio cubano tiene como objetivo intercambiar información técnica y pericial que permita esclarecer las causas del choque y determinar las responsabilidades legales de los involucrados. Esta colaboración bilateral es considerada inusual debido a las tensas relaciones diplomáticas entre ambos países, pero subraya la gravedad del caso y la necesidad de cooperación en materia de seguridad marítima y combate al tráfico de personas.
Mientras las autoridades de la isla sostienen que la colisión fue un accidente derivado de las maniobras arriesgadas de la lancha de tráfico humano, familiares de las víctimas y sectores de la oposición han cuestionado la actuación de los guardafronteras cubanos. La participación del FBI busca aportar transparencia al proceso investigativo, en un esfuerzo por frenar las redes de contrabando que operan en el Estrecho de Florida y evitar que se repitan tragedias que enlutan a las familias de ambos lados de la frontera.
