Con una trayectoria marcada por su cercanía con Claudia Sheinbaum, Ernestina Godoy fue designada fiscal de control competencial, convirtiéndose simultáneamente en fiscal general interina. Su nombramiento fue una de las últimas decisiones de Alejandro Gertz Manero antes de separarse del cargo en la Fiscalía General de la República.
Godoy, de 71 años, ha ocupado diversos espacios clave desde la fundación de Morena junto a Andrés Manuel López Obrador. Su ascenso dentro del círculo político ha sido constante, particularmente desde que ganó la confianza de Sheinbaum cuando esta era jefa de Gobierno de la Ciudad de México.
La exconsejera jurídica de la Presidencia asume un rol central en la Fiscalía, reforzando la presencia de perfiles afines al actual gobierno dentro del órgano autónomo. Su nombramiento abre una nueva etapa en la procuración de justicia a nivel federal.
