La Federación Belga de Fútbol denunció que la FIFA no le ha explicado los motivos de la tarjeta roja mostrada a Folarin Balogun y anunció que impugnará su participación en el próximo duelo.
La RBFA aseguró que se enteró de la decisión de la FIFA por la prensa y no por un canal oficial, lo que la llevó a enviar una carta solicitando copia de la resolución y una explicación del proceso seguido. Según la federación, el organismo rector del futbol mundial respondió únicamente para señalar que consideraba esa carta como una apelación formal, para la cual ya existía un juez designado y un plazo de apenas unas horas.
La federación belga insistió en que, conforme al reglamento de la FIFA, la decisión debidamente motivada debe notificarse primero a la parte que recurre, algo que no ocurrió en este caso. “Mientras la RBFA buscaba explicaciones legítimas, la FIFA generó una apelación por su cuenta y la declaró inadmisible de inmediato”, denunció la organización, que no precisó ante qué instancia planea presentar su impugnación.
El trasfondo de la polémica se remonta a la petición pública que hizo Donald Trump, quien dijo ante medios en el Despacho Oval que únicamente buscaba una revisión de la jugada, sin creer que existiera falta real por parte del jugador. El presidente estadounidense calificó la actuación arbitral como deficiente y responsabilizó al silbante de la controversia.
